viernes, 27 de junio de 2008

Los Tribunales Populares de la República: fuentes

En julio y agosto de 1936, durante las primeras semanas del alzamiento militar, el Gobierno republicano consideró a los mandos rebeldes como "delincuentes políticos" y no como "adversarios de guerra". Todavía se confiaba en una rápida derrota de los golpistas e, inicialmente, no se les quiso juzgar por la jurisdicción militar, con consejos de guerra, que nunca tardan en convertirse en un arma brutal para aplicar justicia.

Sin embargo esta esperada derrota no sólo no se producía sino que los nacionalistas habían establecido en apenas un mes fuertes posiciones al norte y sur de la Península y avanzaban con rapidez hacía la capital. La República estaba en grave peligro.

El 22 y 23 de agosto de 1936 unos milicianos se adueñaron de la cárcel Modelo de Madrid y ejecutaron de 28 a 30 presos, entre los que se encontraban entre otros, Melquíades Álvarez, líder del Partido Republicano Liberal Demócrata; los ex ministros de la República, Manuel Rico Avello y José Martínez de Velasco; el piloto del "Plus Ultra", Julio Ruiz de Alda; los generales Osvaldo Capaz Montes y Rafael Villegas y el capitán de Caballería Fernando Primo de Rivera (hermano de José Antonio Primo de Rivera). A la amenaza de los militares sublevados se sumaba otra amenaza de disgregación interna que aprovechaba el desconcierto de la Guerra: la de una parte del movimiento sindical y político de izquierdas que desdeñaban la autoridad gubernamental.

Estos crímenes de agosto (que anuncian los que sucederán en noviembre en Paracuellos de Jarama) causaron una gran conmoción en el Gobierno. Para atajar la actuación indiscriminada de grupos de milicianos impartiendo su particular justicia, se dará entrada en los tribunales a los grupos sindicales y políticos más implicados en la defensa de la República. De manera urgente se aprobó, el mismo 23 de agosto, un decreto creando un Tribunal Especial en Madrid que luego se ampliarían al resto del zona republicana con otro decreto de 25 de agosto, que regula su funcionamiento (en imágenes: 1, 2, 3).

Estos Tribunales Especiales, conocidos más comúnmente como "Tribunales Populares" por ser tribunales de jurado no aportaban ninguna modificación sustancial en el código penal vigente ni nuevos tipos de delitos o sanciones. Sin embargo estaban habilitados "para conocer de los delitos de rebelión y sedición y de los cometidos contra la seguridad exterior del Estado" y, mas tarde, para juzgar delitos de traición y espionaje lo que implicaba sentenciar sobre la mayor parte de causas penales abiertas en tiempos de guerra: desafección, derrotismo, espionaje, adhesión y auxilio a la rebelión, infracciones en materia de abastecimiento, etc.

La gran diferencia con los tribunales de jurado conocidos en España hasta la fecha era que la elección de sus miembros correspondería a los Comités Provinciales de los partidos que integraban el Frente Popular así como a los sindicatos obreros implicados en la defensa de la República. Cada tribunal se componía de uno a tres funcionarios judiciales que ejercían como jueces y un número mínimo de ocho jurados. Evidentemente, esta era la cruz de la moneda: se trataba de órganos judiciales muy politizados y poca imparcialidad.

FUENTES DOCUMENTALES

El grueso de la documentación conservada hoy sobre los tribunales populares republicanos se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, en Madrid, dentro del fondo Causa General. De este fondo ya hemos hablado en dos post anteriores ya que los expedientes generados por los Tribunales Populares fueron utilizados como prueba inculpatoria contra las autoridades republicanas por la Fiscalía Especial de la Causa General, tras finalizar la Guerra.

El Archivo Histórico Nacional anunció hace unos días la puesta a disposición de los usuarios dentro del Portal de Archivos Españoles (PARES) de las descripciones y las imágenes digitalizadas del fondo Tribunales Populares, Jurados de Guardia y de Urgencia de Madrid, de 1936 a 1939. En total se hallan descritas aproximadamente veinte mil descripciones de documentos y más de seiscientas mil imágenes. En algunos expedientes aún es posible encontrar las piezas de convicción que se acompañaron como prueba para la resolución de los casos: balas, estampas, fotografías, monedas, etc.

Además de los sumarios y las causas instruidos por los Tribunales Especiales (ó Populares) también es posible localizar documentos producidos por las siguientes instituciones judiciales republicanas:
  • Jurados de Urgencia y de Guardia
  • Tribunal Popular de Responsabilidades Civiles
  • Tribunal de Espionaje y Alta Traición
  • Tribunales Militares Populares
  • Secretaría Especial de los Tribunales Populares y de los Jurados de Guardia y de Urgencia de Madrid
Os copio las instrucciones que ha difundido el Archivo Histórico Nacional para la búsqueda de documentos en PARES:
1.- Búsqueda a través del Inventario Dinámico de Contenidos:

Marcar consecutivamente las opciones:
  1. ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL
  2. (2.) INSTITUCIONES CONTEMPORÁNEAS
  3. (2.2.) Poder Judicial
  4. Tribunales Populares y Jurados de Urgencia y de Guardia de Madrid
  5. Causas y sumarios de los Tribunales Populares y Jurados de Urgencia y de Guardia de Madrid
  6. Expedientes de la Secretaría General de los Tribunales y Jurados populares de Madrid
Una vez que se entra en las series se puede seguir avanzando hacia las categorías inferiores a través de la tecla de Contiene.

Para una búsqueda específica se puede teclear el nombre de la persona o del delito en el campo Buscar de la opción Búsqueda Avanzada, descendiendo en Filtro por Archivo a: Archivo Histórico Nacional; Filtro por Clasificación: a Poder Judicial y Filtro por Fondo: a Tribunales Populares y Jurados de Urgencia y de Guardia de Madrid. El programa, por defecto, ofrece un máximo de 100 referencias, por lo que si se desean obtener todas las referencias localizadas, se deberá ir al final de la página donde indica el número de resultados y marcar "mostrar todos".

Una vez sobre el registro buscado, haciendo un doble clic sobre el símbolo de la cámara fotográfica se pueden ver las imágenes.

BIBLIOGRAFÍA
  • ALBA, Victor: "De los Tribunales Populares al Tribunal Especial". En: Justicia en guerra: Jornadas sobre la administración de justicia durante la Guerra Civil Española: instituciones y fuentes documentales; organizadas por el Archivo Histórico Nacional, sección "Guerra Civil" : Salamanca, del 26 al 28 de noviembre de 1987. 1990; p. 223-238.
  • ALEJANDRE, Juan Antonio: "La Justicia penal durante la Guerra Civil", Revista de Historia 16, serie "La Guerra Civil", 14 (1986).
  • CHAMOCHO CANTUDO, Miguel Ángel: La Justicia del Pueblo. Los tribunales populares de Jaén durante la Guerra Civil. Jaén, 2004; 296 p.
  • FERNÁNDEZ HIDALGO, Ana María: "Fondos Documentales Sobre la Guerra Civil y Postguerra Española Conservados En el Archivo del Ministerio de Justicia", Boletín de la Anabad, v. 39 n. 3-4 (1989); p. 467-487.
  • GAITE PASTOR, Jesús: "Fondos documentales para el estudio de la Guerra Civil Española conservados en el Archivo Histórico Nacional de Madrid". En Varios: Justicia en Guerra. Jornadas sobre la Administración de Justicia durante a Guerra Civil Española: instituciones y fuentes documentales. Madrid, 1990; p. 441-496 (este artículo posee dos apéndices con inventarios de los fondos documentales de las Audiencias, los Tribunales Populares y la Causa General).
  • RODRÍGUEZ OLAZABAL, José: La administración de Justicia en la Guerra Civil. Valencia, 1996. 162 p.
  • SÁNCHEZ RECIO, Glicerio: Justicia y Guerra en España: los Tribunales Populares (1936-1939). Alicante, 1991. 193 p.
  • SÁNCHEZ RECIO, Glicerio: "El control político de la retaguardia republicana durante la Guerra Civil. Los tribunales populares de justicia", Espacio, Tiempo y Forma, serie 5, t. 7 (1994); p. 585-598.

sábado, 21 de junio de 2008

Las fotografías de la Junta de Defensa de Madrid

El 28 de septiembre de 1936 el Gobierno Republicano presidido por Francisco Largo Caballero, decretó la creación de una Junta de Defensa en Madrid como órgano consultivo del Gobierno con el cual involucrar en las decisiones de gobierno a los partidos políticos y sindicatos que apoyaban al Frente Popular.

El 4 de noviembre de 1936, aparentemente imparables en su avance, las tropas sublevadas ya se encontraban a tan sólo una hora del centro de Madrid, ocupando posiciones en Alcorcón, Leganés, Getafe y Cuatro Vientos. Ante la grave amenaza de descabezamiento del mando republicano, la noche del viernes 6 de noviembre, el Gobierno decide trasladarse urgentemente a Valencia y encomienda a la Junta de Defensa, bajo la presidencia del general José Miaja Menant, las tareas de organizar la defensa al ultranza de Madrid, así como todo lo relativo a la administración de la ciudad.

La Junta se disolvería el 23 de abril de 1937, tras lograr la estabilización del frente en la Ciudad Universitaria gracias, en gran parte, a la eficacia de los planes concebidos por el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa, Vicente Rojo Lluch.

Con objeto de elevar la moral de los defensores y civiles madrileños la Junta comenzó a fotografiar los efectos de los bombardeos nacionalistas y difundir los desastres causados por el avance del fascismo. Tras la desaparición de la Junta, esta labor propagandística fue continuada sucesivamente por diversos órganos locales ligados al recién creado Ministerio de la Propaganda republicano y, mas tarde, a la Dirección General de Propaganda del Ministerio de Gobernación.

Al final de la guerra las fotografías fueron capturadas por los nacionalistas denominándolo "Archivo Rojo", por asociación con el que fuera comandante de la defensa de Madrid. Se convertirán entonces en un instrumento para la represión política utilizándose como material para identificar a los opositores al nuevo régimen. Muchas de las fotografías fueron extraídas del fondo y anexadas a los sumarios de la Causa General.

Las fotografías restantes (3.051 imágenes en b/n montadas en soportes de cartón) fueron custodiadas en el Ministerio de Información y Turismo hasta su transferencia al Archivo General de la Administración a principios de los setenta.

El Ministerio de Cultura ha creado, dentro del Portal de Archivos Españoles (PARES) el micro sitio Archivo Rojo para la difusión específica de este fondo. Las fotografías han sido organizadas por temas, siguiendo los inventarios originales pero también es posible realizar búsquedas en texto libre.

viernes, 20 de junio de 2008

Tiempo de Historia

Tiempo de Historia es un sitio creado por la editorial Tréveris al modo de revista digital que ya he mencionado en otro post por los completos documentales que posee en su sección multimedia: Casas Viejas: el grito del Sur; Pasionaria en la vieja memoria; Brigadas internacionales: la historia de la Brigada Abraham Lincoln; El Comandante Abril o Documentos de Radio Nacional de España (voces y sonidos de los archivos de RTVE).

Por su especial sensibilidad con los estudios relacionados con la GCE y el Franquismo, estar suscrito al sitio es una muy buena manera de estar al día de novedades sobre cursos, congresos, publicaciones, etc. Por ejemplo, las ultimas novedades que han reseñado al objeto de este blog:
  • Análisis de la recuperación de la memoria histórica desde una perspectiva transversal: presentación de este libro, en el Centro de Estudios Andaluces, el miércoles 25 de junio de 2008, a las 12:30 horas.
  • Fondo fotográfico de la Junta de Defensa de Madrid: se incorpora al Portal de Archivso Españoles (PARES), el fondo fotográfico compuesto por (3.051 imágenes) del archivo de la Junta de Defensa de Madrid del general Rojo, cuyos orígenes se remontan a los inicios de la Guerra Civil española.
  • Migas con miedo. Prácticas de resistencia al primer franquismo: Almería, 1939-1953. Presentación del libro de Óscar J. Rodríguez Barreira que analiza las prácticas de resistencia al primer franquismo de las clases subalternas en Almería desde posiciones historiográficas cercanas a la historia de la vida cotidiana, la microhistoria y a los estudios subalternos. Los principales protagonistas de estas historias son las clases subalternas así como los marginados, a quienes a pesar de tener voz, y usarla, no se suele atender.
  • La Guardia Civil ante el bienio azañista, 1931-1933. Recensión del libro de Agustín M. Pulido Pérez en la revista profesional Guardia Civil.
  • Los corresponsales extranjeros en la Guerra Civil española: conferencia de Paul Preston dentro del ciclo "Os Encontros do Club" que tuvo lugar el 3 de junio de 2008 en la Fundación Caixa Galicia de Santiago de Compostela.

jueves, 19 de junio de 2008

Blogosfera de la Memoria

Se añade una nueva pestaña al blog: la de la Blogosfera de la Memoría para enlazar aquellos blogs y sitios web que se actualicen regularmente por Rss o Atom. Como durante unas semanas estará en pruebas quizas cambie de aspecto un par de veces antes de darle forma definitiva. Para sugerir nuevos sitios podeis escribir a fuentesguerracivil(arroba)gmail.com y colocar un enlace con este otro banner en vuestro sitio.

domingo, 15 de junio de 2008

La Justicia militar pide más medios a Defensa para aplicar la ley de la Memoria Histórica

Os enlazo una noticia publicada en la Cadena Ser dando cuenta de que la Justicia Militar ha solicitado al Ministerio de Defensa más personal y mejores medios técnicos para hacer frente al aumento de trabajo vinculado a la ley de Memoria Histórica. Por ser los juzgados militares quienes emiten los certificados sobre las sanciones y condenas, son cruciales a la hora de acreditar el derecho a indemnización de quienes sufrieron cárcel y trabajos forzosos en el franquismo.

La insuficiencia de los archivos para atender las consultas de los ciudadanos se debe más a simple falta de medios que a un deseo obstruccionista de los funcionarios.

Cuanto más se abren los archivos a la consulta de todos (y aquí incluyo la ampliación de horarios, la celebración de actividades culturales, más publicaciones, más difusión en internet, etc.) más medios humanos y técnicos precisan. Pero paradójicamente, es en esos momentos de necesidad cuando los responsables públicos deciden (porque no les queda más remedio) invertir en ellos.

La obligatoriedad que marca la Ley de Memoria Histórica está obligando a la Administración a preservar los archivos que corren peligro de perderse y a abrir a la consulta depósitos tradicionalmente cerrados. Este es un buen ejemplo de como la presión social puede lograr que los archivos abran mañana y tarde, que posean todos sus fondos bien inventariados y que se conviertan en auténticos vehiculos de promoción de la cultura y la investigación.

viernes, 13 de junio de 2008

Curso UNED en Mérida: "Por una Cultura de la Memoria: Historia, Filosofía y Política"

La UNED en Mérida organiza entre el 7 y el 11 de julio el curso de verano, "Por una Cultura de la Memoria: Historia, Filosofía y Política". El plazo de matriculación se abrió el 6 de mayo y finaliza cuando se cubran las plazas del curso.

Entre los ponentes del curso se encuentran los profesores José Varela Ortega, Antonio García Santesmases, Elias Díaz, José Hinojosa Durán o Francisco Espinosa Maestre, entre otros.

El curso finalizará con una mesa redonda en la que participarán diversas asociaciones entre las que se encuentran la Asociación Cultural Morrimer, la Asociación para la Recuperación para la Memoria Histórica de Extremadura y la Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera.

Novedades Bibliográficas (3)

El Archivo General de la Guerra Civil Española informa de la aparición de un nuevo número del Boletín de Información de la Biblioteca del AGGCE (el anterior puede consultarse aquí). En esta ocasión, además de ofrecer las últimas catalogaciones realizadas, se incluye una relación de las obras de Carlos Marx que posee la biblioteca, aprovechando que se cumplen 125 años de su muerte.

El catálogo completo de la biblioteca puede consultarse en el catálogo colectivo de la Red de bibliotecas del CIDA y de los Archivos Estatales gestionados por el Ministerio de Cultura.


¿Honor contra Memoria Histórica? La opinión de Tomás y Valiente

“¿Hasta dónde se puede llegar a la hora de investigar el turbio pasado de la Guerra Civil? ¿Es más importante conocer lo que ocurrió, y hacerlo público, o abstenerse para respetar el honor de los descendientes de episodios tan poco edificantes? ¿Qué margen tienen las víctimas, que pasaron años de humillación y oprobio, para recuperar una dignidad que la dictadura les escamoteó?”
Así comienza el artículo publicado en El País el pasado 2 de junio en el que José Andrés Rojo explica las denuncias judiciales con que los familiares de denunciantes, colaboradores, instigadores, etc. de la represión franquista tratan de detener la investigación y la publicación de estudios históricos sobre la represión política durante la guerra y la postguerra (en los que, evidentemente, sus familiares no salen bien parados).

Rojo relata el caso del historiador Dionisio Pereira, llevado ante los tribunales por los descendientes de Manuel Gutiérrez, alcalde de Cerdedo durante el franquismo, que consideran herido el honor de su antepasado. Pereira, en una obra sobre la represión en la comarca de Cerdedo, había citado al antiguo alcalde como uno de los principales instigadores de la muerte de seis personas en agosto de 1936, de acuerdo con testimonios orales y documentos. Aunque Pereira ha sido absuelto por el Juzgado de Primera Instancia de A Estrada, en Galicia, la familia de Manuel Gutiérrez ha recurrido ante Audiencia Provincial de Pontevedra.

En su apoyo han acudido 349 profesores e investigadores de la Guerra Civil y el franquismo a través de la red Historia a Debate que el 20 de Mayo de 2008 han enviado un documento al Presidente del Gobierno y a los Presidentes del Congreso de Diputados y del Senado solidarizándose con Dionisio Pereira.

Llama también la atención el caso del juez de Cambados que ha ordenado clausurar un sitio web en el que Fabien Garrido, hijo de un republicano comunista exiliado en Francia, había transcrito unos diarios de su padre en los que implicaba al alcalde de O Grove, Joaquín Álvarez Lores, en la represión franquista en el pueblo. Los hijos denunciaron al autor y el juez cerró la web hasta que tenga lugar el juicio "para proteger el honor de los descendientes", según la versión del juez.

No está de más recordar, por tanto, lo que dice el artículo octavo, párrafo primero de la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen:
8.1. No se reputará, con carácter general, intromisiones ilegítimas las actuaciones autorizadas o acordadas por la Autoridad competente de acuerdo con la Ley, ni cuando predomine un interés histórico, científico o cultural relevante.
Aparte del predominio del interés histórico, científico o cultural relevante, que parece que corresponde bastante al caso, se hace referencia a la autorización expresa que puede otorgarse de acuerdo a una Ley. Esta Ley es, evidentemente, la Ley de Memoria Histórica. En otro post ya he hecho referencia al artículo 22 que facilita el acceso a archivos por motivos de investigación histórica y el derecho a la información que asiste a los ciudadanos.

Relativo a este asunto copio unos fragmentos del discurso que el, por entonces, presidente del Tribunal Constitucional, D. Francisco Tomás y Valiente pronunció en las clausura de las Jornadas “Justicia en Guerra”, dedicadas al estudio de la administración de Justicia durante la Guerra Civil española, celebradas en Salamanca en noviembre 1987. El texto completo lo encontrareis en Justicia en Guerra. Jornadas sobre la Administración de Justicia durante a Guerra Civil Española: instituciones y fuentes documentales. Madrid, 1990; pp. 625-631. He subrayado algunas frases.

Sobre los sentimientos sobre la guerra y su investigación
“Aunque ya pasó el tiempo de la venganza (…) y aunque, ciertamente, se ha instaurado ya entre nosotros la bendita costumbre de estudiar la guerra como fenómeno histórico (…) todavía nos sentimos todos, al menos, repito, los de mi edad, implicados y partidarios, no ya partícipes, sino partidarios de la guerra, es decir, miembros de uno de los dos bandos”.
Sobre la Guerra y la Justicia
“Es difícil hablar de compatibilidad entre esas dos nociones: Guerra y Justicia. (…) [La Guerra] dividió a España en dos: la España de los leales al gobierno legítimo y la de los contrarios, la de quienes se alzaron contra el gobierno legítimo. A mí eso me parece algo indiscutible y que no debe ser olvidado nunca. Por supuesto doy por sentado que muchos pueden pesar que la guerra sí que fue justa, o que el levantamiento sí que fue justo. O que el Movimiento Nacional, así llamado, fuera justo. Lo comprendo, pero no comparto esa idea. Esa toma de postura me parece que condiciona inevitablemente todo lo que después se vaya a decir o se vaya a estudiar sobre la tarea de hacer Justicia durante la guerra civil (…). Cuando me cuestiono la posibilidad de que en una situación de guerra pueda darse Justicia me refiero a la Justicia de los de un bando respecto a los del otro y, más en concreto, puesto que así acabó la cosa, Justicia de los del bando vencedor respecto a los vencidos, a los derrotados. Para mí siguen siendo paradójicos estos ejemplos que todos conocemos del leal al gobierno de la República derrotado y condenado por rebelde. Me parece tan simbólico el hecho que sólo a partir de ese mismo y mero supuesto queda claro que la única Justicia posible en la guerra es para el vencedor, la Justicia de su victoria”.
Sobre la Memoria Histórica (aunque por entonces aún no se hablaba de ello)
“En este país ya nadie quiere ya una guerra civil, nadie tiene mentalidad de revancha, nadie tiene mentalidad de venganza, aunque nadie tiene tampoco, no nos engañemos, mentalidad de olvido. Hay que conocer la guerra civil, pero no desde luego para actividades o actitudes de revanchismo, de incomprensión, de intolerancia, de acusación, no”.
Sobre el acceso y la investigación en los archivos militares: sobre el derecho al honor y a la libre información
“Comprendo que hay una serie de dificultades, riesgos, y problemas que deben al legislador, al legislador futuro, hacerle tener cuidado, u obligarle a ser muy preciso y muy cuidadoso a la hora de regular la concentración o no concentración de los Archivos Militares, para empezar, y el acceso a los mismos. (…) Pero está también el artículo 20 y el derecho de todos a una información veraz, el derecho a la información que no es sólo un derecho colectivo, es decir, difuso, sino que es un derecho individual de cada español, es un derecho fundamental y, perdónenme –es la única alusión que voy a hacer a la institución que me honro en presidir-, el Tribunal Constitucional, ha dicho en muchas ocasiones que el resto del ordenamiento jurídico tiene que interpretarse de modo tal que sean máximamente aplicables los derechos fundamentales. Es decir, que todo el ordenamiento jurídico hay que interpretarlo, de manera tal, que los derechos fundamentales se puedan utilizar al máximo. Derechos fundamentales que tampoco son ilimitados, ciertamente. (…) No soy tan zafio como para patrocinar una especie de apertura sin límites de los archivos judiciales, y en concreto de los militares, pero sí creo que la regla general debe ser la utilización y, las dificultades para la utilización deben ser las excepciones justificables, excepciones interpretables restrictivamente, como toda excepción de un derecho fundamental, y, todo ello, en virtud y en función de esa prioridad que en el ordenamiento jurídico tienen los derechos fundamentales y, muy en concreto, el derecho a la información veraz”.

“Es posible que el honor, es posible, como se ha dicho hace un rato, que la intimidad (aunque esto me parece muy difícil) se puedan poner en riesgo; pero el riesgo de la utilización de un derecho no es en sí mismo razón suficiente para no permitir el ejercicio del derecho. De todos modos, tenga en cuenta el legislador esos riesgos, tenga en cuenta el legislador esas excepciones, esas limitaciones, sensatas, razonables, perfectamente constitucionales; pero permita el legislador la utilización de los archivos”.

Creative Commons License

Fuentes para la Historia de la Segunda República, la Guerra Civil y el franquismo by http://fuentesguerracivil.blogspot.com is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.5 España License.